Agenda de género - debates anteriores

Hay un sector en el que las mujeres trabajadoras son particularmente invisibles, y es el ámbito agrícola: es habitual que la mujer que trabaja en el campo para el autoconsumo se declare como “desempleada”, con lo que luego falsea las estadísticas. Por ello, es urgente diseñar políticas públicas para estas campesinas, para hacer que se oiga su voz, fomentado su capacidad asociativa, además de su acceso a la tierra y a los mercados; en segundo lugar, crear estructuras que les permita compatibilizar sus tareas con el cuidado familiar: comedores escolares, servicios de guardería y, tal vez lo más difícil, hacer que sean ellas y no los hombres las que reciban el dinero por el trabajo realizado.

¿Has pensado alguna vez que en nuestros parlamentos y municipalidades la mujer rural sencillamente no está representada? ¿Por qué los partidos y sindicatos nunca se preocupan por estas mujeres que son tan abundantes en nuestra región latinoamericana?

 

 

 


Un estudio realizado en Bogotá sobre la percepción de la seguridad en el espacio urbano ha arrojado como principal conclusión que hay numerosas zonas en la ciudad que son vistas como netamente masculinas, en el sentido en que no son aconsejables para mujeres por el potencial peligro. Y la principal razón es que la policía está con frecuencia ausente, y cuando está presente, tiene que dedicarse a resolver asesinatos y robos, sin prestar atención a fenómenos como acoso, tocamientos o injurias (típicos delitos sufridos por las mujeres). En cuanto a los agentes de seguridad privada, se dedican exclusivamente a proteger su zona de puertas adentro, sin ocuparse de lo que comúnmente se conoce como la calle. Para hacer frente a ello se han comenzado a “resignificar algunos parques” para darle seguridad a las mujeres e instalando cámaras de seguridad.

¿Hay en tu ciudad esas zonas masculinas que siempre evitas en horas nocturnas? ¿Las instituciones públicas de tu país toman el asunto de la seguridad de la mujer en serio e implementan medidas sectoriales para garantizar la misma en espacios públicos?

 


Una comisión parlamentaria mexicana ha pedido a la Secretaría (ministerio) de Educación Pública –SEP- que introduzca en los libros de texto escolar un lenguaje que promueva el respeto y la igualdad entre hombres y mujeres, con el convencimiento de que un lenguaje sexista no es intrascendente, pues mientras perviva será más difícil lograr una sociedad igualitaria. En paralelo, la SEP debe hacer también un trabajo pedagógico entre el personal docente, para que asuman activamente los principios de la igualdad y ayuden a crear ciudadan@s que tengan las mismas oportunidades en su desarrollo humano y profesional.

¿Te has parado a mirar los manuales escolares de tus hijos y considerarlos desde el punto de vista de la paridad? ¿Han cambiado en lo fundamental con respecto a los manuales de tu niñez? ¿Ves a los profesores de tus hijos como más concienciados con la cuestión? ¿Crees que utilizar desde la educación básica un  lenguaje donde lo femenino esté equiparado a lo masculino puede influir en la  construcción de sociedades más igualitarias?

 

 


Las autoridades salvadoreñas han presentado un Plan de Igualdad y Equidad en la educación que comenzará a aplicarse entre el cuerpo docente antes de hacerlo con el propio alumnado. Se trata de revertir tozudas realidades como el hecho de que, pese a la igual presencia en las aulas, solo un 48% de mujeres en edad laboral están en el mercado de trabajo, frente a un 80% de los hombres. La campaña pasa por inculcar entre los docentes (y más tarde entre los alumnos) los principios de igualdad de derechos, la equidad, la no discriminación, la corresponsabilidad, la laicidad y el desarrollo humano social.

Desde tu posición en el sector público, ¿cuáles serían las estrategias que usarías o recomendarías para fomentar políticas de igualdad a nivel escolar? ¿Sientes que tu Estado es consciente y trabaja por hacer de la escuela un medio más inclusivo? ¿Crees que el impulso de políticas educativa igualitarias y equitativas a nivel escolar son la solución al problema estructural de la desigualdad?

 

 

 


El programa “Piso de Protección Social y Género” de la República Dominicana se ha creado para posibilitar una transformación de todas las situaciones de discriminación, incluida la sexual, en el entorno del trabajo, la vivienda o la salud, y fomentar aquellas ideas que contribuyen a superar las desigualdades de forma transversal. Incluye un conjunto básico de garantías sociales, materializadas a través de transferencias monetarias orientadas a garantizar el acceso universal a los servicios de salud esenciales y apoyo a los ingresos para las personas más vulnerables.

¿Se tiende a olvidar que las mujeres son las mayores víctimas dentro de los sectores sociales más desfavorecidos? ¿Estás de acuerdo con esta idea de transferencias directas de dinero, o eres partidaria de métodos menos asistenciales? ¿Por qué?

 

 

 


¿Un tratado comercial entiende de género? Pues así lo han entendido Chile y Uruguay, que acaban de firmar un tratado comercial bilateral con dos novedosos enfoques añadidos, el de género y el medioambiental. El acuerdo incorpora normas sobre comercio de servicios, medidas  sanitarias y política de competencia, y ha sido catalogado como “de última generación” por incluir el  desarrollo sustentable y la importancia del papel de las mujeres en el  desarrollo económico, ya que recoge mecanismos de medición del papel de las mujeres en la creación del  crecimiento económico, de comercio y de inversiones.

¿Cómo puede “feminizarse” un ámbito como el comercio? ¿Por qué hay tan pocas mujeres en las negociaciones comerciales? ¿No será eso la causa de que esas negociaciones raras veces recojan aspiraciones de las mujeres?

 

 

 


El Instituto Nacional de Mujeres de Uruguay ha propuesto que el diseño de las políticas públicas en el país a largo plazo (hasta 2050) que lleva a cabo el programa llamado Diálogo Social se haga no con criterios homogéneos, sino incorporando una perspectiva de género además de criterios como la clase social y el origen étnico de las personas. La jefa del Inmujeres, Mariella Mazzotti, recuerda que tanto el sexo como el origen étnico son condicionantes que nos van marcando toda la vida, y por ello es justo tenerlos siempre presentes a la hora de reflexionar los grandes ejes del futuro político.

¿Sientes que la perspectiva de género está presente o no en el diseño de programas y políticas en la institución donde trabajas? ¿No crees que todas y cada una de nosotras tenemos una responsabilidad por que así sea? ¿Qué estrategias podemos utilizar para que más hombres adopten una perspectiva de género en la planificación de políticas públicas?

 

 


El Instituto Nacional Argentino de la Igualdad (INADI) sufrirá este año de desfinanciación, pues si bien el gobierno ha aumentado su presupuesto en un 6,5%, esto es claramente insuficiente en un escenario de inflación superior al 40%. Esto significa una baja real de su presupuesto, y su consecuencia es que las políticas públicas de igualdad de género y de lucha contra la discriminación se van a ver negativamente afectadas, como ha denunciado la legisladora María Rachid. Porque no hay que engañarse: la lucha por la igualdad no se logrará espontáneamente en la sociedad si no existen políticas estatales, con organismos y medidas concretas que obliguen a las instituciones, las empresas y la sociedad en general.

¿Crees que tu gobierno otorga suficiente presupuesto para las políticas públicas con enfoque de género o más bien es lo contrario?  ¿Crees que basta con que las políticas públicas sean estatales o deben descender a niveles regionales y municipales? Para lograr las metas fijadas, ¿eres más partidaria del castigo o del incentivo? 

 

 

 


Enfoque de género en cada etapa, en cada sector

FUENTE: ¿Cómo integrar el enfoque de género en las políticas públicas? Programa de investigación de CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS)

Todo sector, todo programa y todo proyecto puede y debe tener su enfoque de género: siempre es posible ofrecer consejos para romper con la división sexual del trabajo, la desigual distribución de puestos de mando, el reparto de tareas domésticas y familiares y otras formas de discriminación. En este sentido, un Centro de Agricultura Tropical acaba de brindar una guía válida para cualquier institución que define cinco etapas donde hay que tener en cuenta la paridad: preparación, formulación de prioridades, planeación, implementación y monitoreo. En todas ellas deben participar mujeres y debe tenerse en cuenta siempre la perspectiva de género.
¿Existe en tu institución una suerte de “guía” para incorporar el género a las políticas públicas? ¿O depende más bien de la buena voluntad del o la jefa ? ¿Conoces manuales, folletos y material divulgativo de tipo institucional que recojan esta necesidad?

Las primeras mujeres que ingresaron en la Fuerza Pública (policía) de Costa Rica lo hicieron en 1978, y al año siguiente el Estado creó la Policía Femenina, que sobrevivió hasta 1994. Ese año se disolvió el cuerpo específicamente femenino y todas las mujeres pasaron a integrar un solo cuerpo policial. En 1996 solo había 200 agentes mujeres, pero desde entonces no han dejado de progresar en puestos de mando y responsabilidad. A ellas les han ayudado leyes nacionales como la existente contra el acoso sexual en el empleo (de 1995) o la Política institucional de igualdad y equidad de género vigente desde 2003, que ha permitido afianzar esta presencia de mujeres en el sector de la seguridad.

¿Te inspiran la misma confianza y seguridad las mujeres y los hombres policías? ¿Qué opinas de la tesis de que una mujer policía es más difícilmente corruptible? ¿Sientes que la policía y el ejército son todavía baluartes del machismo en Latinoamérica?


Un concepto que se abre paso cada vez con más fuerza es el del “derecho a la ciudad”, a que las y los habitantes de nuestras ciudades podamos vivir felices, convivir con nuestras familias y tener ciudades seguras, sostenibles, inclusivas y sustentables. Esto pasa forzosamente por una perspectiva de género: que los planes sobre accesibilidad, movilidad, vivienda, seguridad pública, servicios educativos, salud, espacios recreativos u oferta laboral tengan en cuenta a las dos mitades de la sociedad. Está siendo México, y concretamente un grupo de “pensadoras urbanas”, quien más aboga por introducir todos estos conceptos en la agenda de la ONU-Habitat y todos sus foros.

¿Te parecen las ciudades latinoamericanas machistas, o al menos pensadas por y para el hombre? ¿Qué ideas se te han ocurrido para “feminizar” nuestras ciudades y hacerlas más habitables para nosotras?

 

 


Las ciudades latinoamericanas son desiguales, es decir, discriminan a las mujeres incluso en su conformación urbana y sus servicios, como si hubieran sido diseñadas para los hombres. Una ciudad más igualitaria pasaría por unos transportes públicos adaptados a las necesidades de la mujer trabajadora, que hace trayectos más cortos y más abundantes, porque sobre ella recae el cuidado de la infancia y los ancianos, el abastecimiento doméstico y las gestiones municipales. Además, esa ciudad ideal debería incluir “servicios de proximidad”, como guarderías para el cuidado de los hijos de mujeres trabajadoras y centros sociales donde las mujeres desarrollen sus actividades políticas o culturales.

¿Sientes que tu ciudad es demasiado masculina? ¿En qué lo notas? ¿Se te ocurren algunas ideas o iniciativas que puedan incorporarse en políticas públicas para hacer de nuestras ciudades latinoamericanas espacios más amables para nosotras?